Las puertas están cerradas.
Son altas y de madera, incrustadas con clavos como esas puertas que guardan a los santos.
Están cerradas por dentro y arropadas en un cuerpo humano.
No hay quién las abra.
No existe contaminación alguna.
Nadie intenta tocar las puertas, y nadie pretende desde adentro abrirlas.
A veces hay quiénes distinguen las puertas y las admiran, y se les responde con cariño silencioso, pero sin más.
Una o dos veces se presenta la ocasión de volver a abrir las puertas, pero los intentos son abortados por causas exteriores.
Por curiosidad o inadvertencia, un día se envía una misión para abrir las puertas sin que éstas se enteren.
Se establece una conexión inmaterial con las puertas.
La portadora de las puertas siente en el pecho un efecto paranormal.
Se envía un comando verbal dirigido a las entrañas que arropan las puertas.
Un ábrete-sésamo prosódico.
La portadora se da cuenta del intento de incendiar las puertas.
No hay respuesta.
Las puertas desaparecen de la vista.
Se envía un grupo de mineros con sus linternas.
Las puertas se hunden en lo profundo y borran sus huellas.
Se busca a las puertas día y noche usando un detector de metal.
Se las encuentra una tarde por distracción de la portadora.
Está sentada junto a un canal y bosteza.
Se toca a la puerta.
Estado de las puertas: desconocido.
sopastrike
Mostrando entradas con la etiqueta primavera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta primavera. Mostrar todas las entradas
31 mar 2015
4 may 2014
Pistolitas
Admirar las estrellas entre dos postes de luz
«porque esto no va a durar para siempre».
Engordar y vivir, borracha de sangría y de esperas,
en el lindero del amanecer de carne y agua.
Heme aquí deshaciendo los listones azules de nuestra noche de estrellas apagadas,
adornada para ti y para nadie.
Entretanto he alumbrado al ojiazul, y al panzón, y al barbudo
he perdido mi paraguas y mis medias
y te espero, quieta, alerta y borracha
descalza en el asfalto para mirar las estrellas entre dos postes de luz
«porque esto no va a durar para siempre»
disparando en pupos ajenos a mi deseo el jugo cósmico que juntaba para ti
porque tuvimos el lugar, perdimos la hora
son las 4:57 y estoy mirando las estrellas
y borracha
y te espero
y no tengo medias ni medios
he llamado en la penumbra a tu inicial mántrica para que duerma conmigo los domingos
pero no sos vos, toc toc, no estás,
ya tú invocarás tus propios ángeles cuando amanezca
y yo dormiré adornada entre ojiazules y panzones
jugando a las pistolitas y a los lisiados y a los deseados
querido tú
te quiero
je te veux
dónde estás, pendejo
yo he reservado nuestro puesto en primera fila para esta aurora
entre dos postes de luz
«porque esto no va a durar para siempre».
«porque esto no va a durar para siempre».
Engordar y vivir, borracha de sangría y de esperas,
en el lindero del amanecer de carne y agua.
Heme aquí deshaciendo los listones azules de nuestra noche de estrellas apagadas,
adornada para ti y para nadie.
Entretanto he alumbrado al ojiazul, y al panzón, y al barbudo
he perdido mi paraguas y mis medias
y te espero, quieta, alerta y borracha
descalza en el asfalto para mirar las estrellas entre dos postes de luz
«porque esto no va a durar para siempre»
disparando en pupos ajenos a mi deseo el jugo cósmico que juntaba para ti
porque tuvimos el lugar, perdimos la hora
son las 4:57 y estoy mirando las estrellas
y borracha
y te espero
y no tengo medias ni medios
he llamado en la penumbra a tu inicial mántrica para que duerma conmigo los domingos
pero no sos vos, toc toc, no estás,
ya tú invocarás tus propios ángeles cuando amanezca
y yo dormiré adornada entre ojiazules y panzones
jugando a las pistolitas y a los lisiados y a los deseados
querido tú
te quiero
je te veux
dónde estás, pendejo
yo he reservado nuestro puesto en primera fila para esta aurora
entre dos postes de luz
«porque esto no va a durar para siempre».
Etiquetas
deseo,
domingo,
el hombre Renacuajo,
noche,
primavera,
sentir,
ver y no tocar
8 abr 2014
La pista.
Si este no es el lugar, ¿en dónde?
Dame una pista, dime,
no te me pierdas.
Soy especialista en dar vueltas como loca
en no saber decir no
en pretender ciertas cosas
(y otras menos)
(y otras menos)
y de repente es la una y doy vueltas pensando en vos.
Es la una y pienso en tu boca
cierro los ojos y veo esa boca que ya he visto
y veo la curva de tu hombro que no he visto
¡Pero si sólo es la una!
Ahora llueve.
Cierro los ojos y veo la boca y el hombro
¿será que me muestras?
Se puede ver y no tocar, dicen
Pero si no los has visto, loca
Bueno la boca sí, ahora quiero el hombro).
Ya, no me des la pista, déjame encontrarte
Conozco el lugar, ya he estado, pero no contigo
Porque no era el mismo lugar o no era yo misma porque no eras tú
Pero ahora sí, tengo el lugar
¿qué será que te envío?
A lo mejor tú no duermas con la ventana abierta
y no entran los pájaros a gritos,
así que hasta aquí llegaron las palomas mensajeras.
Si le digo a la lluvia, a lo mejor,
mañana con las medias empapadas te acordarás de mí
y se te ocurrirá que el lugar será uno para mojarse las medias
el lago
nos mojaremos las medias con lluvia embotellada de otros días
de aquí y de otros lados
de otras lenguas
en otras bocas
Cierro los ojos y veo tu boca
y en tu boca los pájaros
la una
el lugar
y yo.
Etiquetas
cuerpo,
el hombre Renacuajo,
lluvia,
noche,
primavera
9 abr 2011
tejas rojas y cielo azul.
Me veo desplazando objetos, armando y desarmando cajas con comodidad, reamasando las masas de mi existencia, atrayéndolas dulcemente como flotantes moscas. Hoy en la calle me sentí feliz al crear música inesperada cuando quién sabe qué en mi mochila produjo un delicioso sonido metálico de campanario contra una baranda en la vereda.
Soleado cantar en mis medias rayadas. El murmullo de la ciudad, sordo y lejano a pesar de que mis ventanas abiertas tragan el ruido con avidez, y suena a canto de cascada. En mi casa nunca más puede faltar el azul.
Luna que nos extravía con ella hasta cuando brilla el sol.
Un cuervo me sentenció a muerte hoy y le respondí indignada en colinas inclinadas, y metí la mano en las cosquilludas ortigas. Como multisemantismo del adelanto.
He adoptado alfelino con antenas parabólicas y el papel tapiz enloquece. Es hora de la siesta.
Ella respira a la rosa y la rosa la respira a ella.
Nox.
Soleado cantar en mis medias rayadas. El murmullo de la ciudad, sordo y lejano a pesar de que mis ventanas abiertas tragan el ruido con avidez, y suena a canto de cascada. En mi casa nunca más puede faltar el azul.
Luna que nos extravía con ella hasta cuando brilla el sol.
Un cuervo me sentenció a muerte hoy y le respondí indignada en colinas inclinadas, y metí la mano en las cosquilludas ortigas. Como multisemantismo del adelanto.
He adoptado alfelino con antenas parabólicas y el papel tapiz enloquece. Es hora de la siesta.
Ella respira a la rosa y la rosa la respira a ella.
Nox.
30 mar 2010
Azul
Azul es el color de los sueños. Azul como las sábanas en las que nos envolvíamos y flotábamos. Azul como el atardecer que canta.

[florecersinadormecerse]
La primavera es el tiempo para sentarse a llorar con ojos azules bajo los cerezos en flor.
Nox.

[florecersinadormecerse]
La primavera es el tiempo para sentarse a llorar con ojos azules bajo los cerezos en flor.
Nox.
17 may 2009
Domingo
Me las devolviste, pero no las he guardado. Las dejé encima de mi mesa de noche, por si acaso. Por si sucede qué? Ni idea. Te olvidaste de devolverme una. Sé que no me la devolverás, pero no importa, ya conseguiré otra copia, y cuando la vea pensaré inevitablemente en ti. Felicitaciones, lograste crear un recuerdo en mí. Y me arrancaste un recuerdo para quedártelo tú. Nada mal. Además fue una buena elección, me gusta mucho esa película.
Esta tarde el polen flotaba en el aire, y se posó como un copo de nieve en las pestañas de un desconocido que pasó junto a mí por la vereda, que por llevar tan hermoso recuerdo sobre él, dejo de ser un desconocido. Tenía ganas de hablarle. "Buenas tardes, amigo, seguramente tú no conoces a J. ni tampoco a mí, pero resulta que por una cosa que jamás creerás, me lo recordaste...". Sí claro.Más que de hablar con él, tenía ganas de verte a ti. Ya se me pasó, simplemente recordé la imagen mientras flotaba lejos de todo lo que tengo que estudiar para el examen de mañana, y me dije que puede ser que cuando te lo cuente sonrías. Para mí.
Nox.
Esta tarde el polen flotaba en el aire, y se posó como un copo de nieve en las pestañas de un desconocido que pasó junto a mí por la vereda, que por llevar tan hermoso recuerdo sobre él, dejo de ser un desconocido. Tenía ganas de hablarle. "Buenas tardes, amigo, seguramente tú no conoces a J. ni tampoco a mí, pero resulta que por una cosa que jamás creerás, me lo recordaste...". Sí claro.Más que de hablar con él, tenía ganas de verte a ti. Ya se me pasó, simplemente recordé la imagen mientras flotaba lejos de todo lo que tengo que estudiar para el examen de mañana, y me dije que puede ser que cuando te lo cuente sonrías. Para mí.
Nox.
Etiquetas
el hombre Arlequín,
flashback peligroso,
primavera,
recuerdo
10 may 2009
"Verde que te quiero verde"
Me había olvidado de lo mucho que me gustaba la lluvia. El sabor de una tormenta intensa y poderosa, como el crepitar suave de una lluvia ligera y pretenciosa. También se me había olvidado lo delicioso que es reír descontroladamente, sin márgenes y en coro.
Es curioso. Parece que después de la hibernación a la que fui forzada (o talvez simplemente llevada voluntariamente) reaprendo todo. Es como si mi piel ya no supiera sentir el calor, como si mis ojos ya no supieran ver la luz...cada sensación y cada sentimiento me parecen nuevos, apasionantes territorios inexplorados. Y cada uno de ellos es virgen, inmaculado, no llega con maletas repletas de recuerdos. Valen por sí mismos. Son mis futuros momentos pasados.
Debo decir que tampoco me desagrada que un recuerdo me visite de vez en cuando. Sobretodo si decide entrar por la nariz. El olor de los objetos, los lugares, las personas, por alguna razón son la manera más fuerte de recordarlas. Tomemos al Arlequín, por ejemplo. A duras penas recuerdo su cara. Debo forzarme para reconstruirlo visualmente en mi mente. Pero si en algún momento su aroma emerge de quién sabe dónde, es inmediato. La sangre a los pies.
Hablando de aromas, quisiera reencontrar uno en particular. El sudor de los caballos.
Nox.
Imagen:"Play" by Goldensands @ deviantART.com
Etiquetas
caballos,
el hombre Arlequín,
instante,
lluvia,
primavera,
recuerdo,
sensación,
sentir,
sudor
Suscribirse a:
Entradas (Atom)