sopastrike

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4 may 2014

Pistolitas

Admirar las estrellas entre dos postes de luz
«porque esto no va a durar para siempre».
Engordar y vivir, borracha de sangría y de esperas,
en el lindero del amanecer de carne y agua.
Heme aquí deshaciendo los listones azules de nuestra noche de estrellas apagadas,
adornada para ti y para nadie.
Entretanto he alumbrado al ojiazul, y al panzón, y al barbudo
he perdido mi paraguas y mis medias
y te espero, quieta, alerta y borracha
descalza en el asfalto para mirar las estrellas entre dos postes de luz
«porque esto no va a durar para siempre»
disparando en pupos ajenos a mi deseo el jugo cósmico que juntaba para ti
porque tuvimos el lugar, perdimos la hora
son las 4:57 y estoy mirando las estrellas
y borracha
y te espero
y no tengo medias ni medios
he llamado en la penumbra a tu inicial mántrica para que duerma conmigo los domingos
pero no sos vos, toc toc, no estás,
ya tú invocarás tus propios ángeles cuando amanezca
y yo dormiré adornada entre ojiazules y panzones
jugando a las pistolitas y a los lisiados y a los deseados
querido tú
te quiero
je te veux
dónde estás, pendejo
yo he reservado nuestro puesto en primera fila para esta aurora
entre dos postes de luz
«porque esto no va a durar para siempre».

9 ene 2013

Eau

Agua. Flexibilidad. Cáscara de mandarina.
Un vaso vacío. Una ola desaforada.

Aguas del ahogo, del naufragio. Dejarse llevar, derivar. Alejarse. Lejos, cada vez más lejos. Alta mar.
Balsas frágiles de la lucidez, marea alta de emociones, corrientes de la intuición. Muerte.

Buscar a lomo de barco costas de promesas vacías. Todo estaba a bordo. Qué se le olvidó a Noé?



Torrente. Cascada. Caída a lo profundo, hacia lo azul, lo negro y lo dorado.  Ebullición.
Misterios de aguas profundas, de cuerpos impermeables.

Permeabilidad. Agua de cuerpos. Contacto. Humedad. Gotitas.
Una capa de sudor, una lágrima expectante.
Esperar. Marineros. Cargas y redes. Pescar. Estornudo.
Agua domesticada. Cañerías.

Una ventana fría.

Un pez en un bocal.

Nox.

imagen: eventualmente


7 oct 2009

Y cuando me tocas

se borran mis pecados.
y ya no existen las calles en contravía.

Nox.

Imagen:"Touch" by DianaCretu @ deviantART.com

22 sept 2009

"Tan vivo sobre el vértice del musgo"

No estoy muy segura de adónde voy con este post. Al comienzo pensaba hablar de la inmaterialidad del amor, que hace que el tiempo no transcurra para él. Y al corazón que es de carne, qué le pasa?
Esta mañana Blake me mandó un memo. El cuerpo es la continuación del alma. Verídico. Trabajo en reconstruir esas carreteras porque estaban (y siguen, pero por suerte cada vez menos) saturadas, y la comunicación era cada vez más difícil, incompleta, y poco merecedora de confianza. Siento la necesidad de acercarme al bosque, al mar, a la montaña, a llenarme los pulmones con el aroma que cada uno de ellos despide, abrir los ojos bajo la lluvia o el cielo azul, a dejar que se cuelen en mis oídos los silbidos del viento, el sonido sedoso del agua, el crepitar de las hojas secas. Y dormir acariciada por el musgo. Entregándome así por un instante me deja sentir que mi cuerpo es una puerta abierta al alma. Y puedo dejar que el amor se derrame de mí.
El título lo plageo respetuosamente a Benedetti, que últimamente me ha devuelto la ilusión de la coincidencia.
Nox.
Imagen: "Moss II" by theflex.deviantart.com

10 sept 2009

La historia del niño ahogado

Hace un par de semanas, a finales de agosto, soñé que me encontraba en el medio del mar, azul y turquesa de arenas blancas. Estaba parada en el agua, y junto a mí, estaba el Spica cuando era niño, nadando en círculos frente a mí. De cuando en cuando, se hundía violentamente en el agua tranquila como si algo lo jalara por un pie, y empezaba a ahogarse angustiosamente. Entonces me acercaba yo y lo llevaba a la superficie, tomándolo firmemente por un brazo. La escena se repitió innumerables veces, y yo seguí sacándolo del agua, siguiendo un instinto que no me cansaba.

He tenido ese sueño tres veces más desde entonces. La última fue ayer. Pero esta vez, sabiendo que debía hacer algo para que el sueño no conquistara mis noches, hice el mayor esfuerzo de conciencia que pude.

Y lo dejé ahogarse. Recuerdo haber llorado mientras lo miraba agitarse bajo el agua clara, pero me quedé parada donde estaba. El mar comenzó a tornarse verde, el niño perdía las fuerzas bajo el agua. Entonces las burbujas cesaron, y sangre empezó a subir a la superficie, a dispersarse oscura y espesa hasta el lugar en el que yo estaba.
Me sumergí, agitada por el miedo y la adrenalina. Todo desaparecía y se volvía luz blanca.

Es la primera vez que me siento morir en un sueño.

Nox.

14 ago 2009

Mujer noble?

Otra tarde le abrió la puerta a una noche llena de soledad. El teléfono suena un par de veces, las voces conocidas del otro lado lanzan repetidas invitaciones a reír y pasarnos de copas. Normalmente aceptaría, llegaría al lugar acostumbrado, saludaría a la gente acostumbrada, reiría con sus chistes acostumbrados y vería sus ojos empañarse progresivamente por los tragos acostumbrados.
Hoy no. Las ideas silenciosas que circulan incesantemente en mi cabeza descienden por el cuello y se instalan en mi pecho, dejándolo con un vuelo de...incredulidad? Pero, por qué lleva ese sabor tan especial? Y peor todavía, de dónde vino?

Justo en el momento en el que había tocado fondo, mi corazón le tendió una barca a sentimientos náufragos. Con ese abrazo me limpiaste, me llenaste de luz, y mis sentimientos estallaron en toda su pureza. Gracias por la paz y la belleza.
Creo en la autenticidad y sobretodo en la pureza de mis sentimientos. Éste en particular anduvo deambulando por mis calles durante mucho tiempo, tropezándose, riendo, llorando, gritando, emborrachándose y dormitando, hasta que yo encontré el lugar al que pertenece. Fue únicamente en ese momento que me sentí en casa. Y no me importó nada.
Sé lo que viene, pero no tengo miedo. Sé que flaquearé como siempre lo hago, pero no dudo de mi fortaleza. Y conozco el poder de lo que siento.
Aunque sigo con ese corazón enorme a cuestas, tengo la impresión de que mi manera de sentir ha cambiado.
Y finalmente no, la incredulidad se desvanece. Soy una mujer noble. Aunque todo esto no tenga especialmente mucho que ver con la nobleza.

Nox.
Imagen: "Free" by jamborzsofi.deviantart.com

5 ago 2009

De la muerte, el amor y otros accidentes

Hace una hora estuve cerca de la muerte como jamás lo había estado nunca. Jamás me había sentido tan aferrada a mi vida de pseudo desgraciada como cuando vi ese auto blanco a dos centímetros de mi piel, separado por la delgada membrana de la lata y el vidrio del auto. En el momento no se lo dije a nadie, simplemente pronuncié los típicos reclamos al conductor y me mantuve callada el resto del camino. Al llegar a mi casa, aún con los vapores de la cerveza en la sangre, me invaden unas ganas de llorar alarmantes, que nunca había sentido...No podría decirles con exactitud que fue lo que pensé en ese momento, pero la intensidad de las ideas que me cruzaron la mente en el instante fue asombrosa.
Independientemente de lo que sucedió esta noche, me di cuenta de que tengo miedo del amor, esperándolo paradójicamente con todas las ansias posibles e imaginables de mi cuerpo y todo lo que contiene. La palabra amor es la protagonista de los peores desastres de mi vida (bueno, casi), pero busco sin descanso sentir su significado porque sé que no importa lo punzantemente doloroso que pueda volverse, es pura belleza. Pura belleza. Vivo con amor a cuestas, y los problemas aparecen cuando no estoy muy convencida de hacia dónde dirigirlo.
Quiero que me envuelvas con tus brazos, Alicanto, una vez más. Willy dijo que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas, por eso no te pido uno. Si te puedo pedir alguna cosa, es un abrazo. O a defecto una tertulia al borde del agua.


Nox.
Imagen: "Ashes and Snow" by Colbert Gregory

10 may 2009

"Verde que te quiero verde"

Me había olvidado de lo mucho que me gustaba la lluvia. El sabor de una tormenta intensa y poderosa, como el crepitar suave de una lluvia ligera y pretenciosa.

También se me había olvidado lo delicioso que es reír descontroladamente, sin márgenes y en coro.

Es curioso. Parece que después de la hibernación a la que fui forzada (o talvez simplemente llevada voluntariamente) reaprendo todo. Es como si mi piel ya no supiera sentir el calor, como si mis ojos ya no supieran ver la luz...cada sensación y cada sentimiento me parecen nuevos, apasionantes territorios inexplorados. Y cada uno de ellos es virgen, inmaculado, no llega con maletas repletas de recuerdos. Valen por sí mismos. Son mis futuros momentos pasados.
Debo decir que tampoco me desagrada que un recuerdo me visite de vez en cuando. Sobretodo si decide entrar por la nariz. El olor de los objetos, los lugares, las personas, por alguna razón son la manera más fuerte de recordarlas. Tomemos al Arlequín, por ejemplo. A duras penas recuerdo su cara. Debo forzarme para reconstruirlo visualmente en mi mente. Pero si en algún momento su aroma emerge de quién sabe dónde, es inmediato. La sangre a los pies.
Hablando de aromas, quisiera reencontrar uno en particular. El sudor de los caballos.
Nox.
Imagen:"Play" by Goldensands @ deviantART.com